

26/05/2009: La expedición Master Jai Summer Rock Festival, ya está en casa. Es la hora de los balances, de las conclusiones y, por qué no, del análisis de conciencia.
La segunda parte del festival tomó los mismos derroteros que la primera. Éxito total en lo musical, organizativo y – todo hay que decirlo- en lo personal para los componentes del equipo de producción destacado en Manila. Casi no pudimos esperar a ver los resultados finales de las diecisiete horas de trabajo, así que en el propio aeropuerto comenzamos a ver los primeros brutos obtenidos en el frontón Euskal Herria de Quezon City. Lo cierto es que el resultado nos satisface completamente y la espera hasta que ustedes puedan verlo en sus pantallas se nos va a hacer eterna. La calidad de los grupos ha sido tal que no hemos tenido más remedio que admitir lo inevitable. No podíamos marcharnos de Manila con un solo ganador, Así pues, y tras pensarlo un buen rato, dos grupos resultaron ganadores “ex aequo” y otros cinco quedaron automáticamente invitados a la próxima edición que quizás sea antes de lo esperado porque, sinceramente, nosotros también tenemos ganas de repetir.
En cuanto a nuestro trabajo documental, el resultado también se puede catalogar como de éxito. Atrás dejamos las quemaduras del sol en Batangas, los bloqueos de las cámaras por causa de la enorme humedad relativa del aire en Manila o las lágrimas que se nos escaparon con los niños en el cementerio de Navotas. Atrás dejamos también las calles sembradas de durmientes cada noche y los épicos regateos con los taxistas. Creemos que cada minuto, cada plano que traemos del otro extremo del mundo va a tener importancia en lo que queremos contar sobre otras tierras, otras gentes, otros amigos del Jai Alai. Cerramos un capítulo más en nuestra persecución de los Templos sagrados del Jai Alai por los cinco continentes. Con este viaje creemos haber completado un ciclo que tuvo su inicio a finales del 2008 en las correspondientes visitas a Cebú, Yakarta, Hong Kong y Macau, lugares donde la cesta punta fue referente en el pasado y –¡ojalá!- lo vuelva a ser en el futuro.
El equipo que ha realizado éste viaje, integrado por Gorka Totorika, Iker Otxoa y Miguel Ángel Trinidad, en las cámaras, comandados por Aitor Totoricagüena, y asistidos por un nutrido grupo de guías, intérpretes, chóferes y –por supuesto- amigos, quiere agradecer a todos y todas su colaboración. “Puso” es la palabra en Tagalog para decir corazón. Un corazón que hemos dejado en parte en Filipinas (léase “Pilipins” si quiere usted parecer manileño).
¡Hasta la próxima!